DIABETES
1. ¿Qué es?
Las diabetes
es una enfermedad crónica en la que el páncreas no elabora o
elabora defectuosamente la INSULINA. La insulina es una hormona cuya misión
es facilitar la entrada de la glucosa desde la sangre al interior de las células,
donde será utilizada como fuente de energía para realizar las
funciones de cada célula (por ejemplo, las neuronas transmiten los
impulsos nerviosos, los glóbulos rojos transportan oxígeno a
todo el organismo, etc.). La glucosa es un tipo de azúcar que se encuentra
en los alimentos.
Cuando no hay insulina o es defectuosa, se origina un aumento excesivo de
azúcar en la sangre. Es lo que se llama hiperglucemia. Cuando el azúcar
está a niveles altos en sangre permanentemente, la persona padece DIABETES.
2. Tipos
Hay distintas
diabetes pero la que se presenta con más frecuencia en la población
es la Diabetes Mellitus. A su vez la Diabetes Mellitus presenta 2 tipos: diabetes
tipo 1, cuando el páncreas no fabrica insulina; y diabetes tipo 2,
que se da en personas que sí fabrican un poco de insulina pero no es
suficiente.
En el siguiente cuadro se muestran algunas de las diferencias más significativas
entre ambas:
Diabetes tipo 1 Diabetes tipo 2
Edad de aparición Infancia, adolescencia Edad avanzada
Sexo Predominio en varones Predominio en mujeres
Frecuencia de aparición Baja Alta (90-95% de los casos)
Forma de aparición Brusca Lenta y progresiva
Antecedentes familiares No Sí
Causa Destrucción progresiva de las células del páncrea
Producción escasa de insulina
Dependencia de la insulina Sí No, al menos en los primeros años
Tratamiento
Insulina Antidiabéticos orales o insulina o ambos
Síntomas Sed intensa, orinar frecuentemente, hambre, pérdida
de peso, cansancio Obesidad
También
es importante la Diabetes gestacional, de aparición durante el embarazo
y que desaparece normalmente después del parto. Son más propensas
a padecerla las mujeres obesas y con an
tecedentes
familiares. Es muy importante su control para evitar males futuros en la madre
y en el niño. Las mujeres con diabetes gestacional tienen, a corto,
medio o largo plazo, mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
El diagnóstico
de diabetes sólo lo puede confirmar un médico
3. Complicaciones
Cuando
los niveles de azúcar en sangre están permanentemente altos,
de manera lenta y progresiva se van dañando los vasos sanguíneos
y los nervios encargados de la sensibilidad, de manera que al cabo de los
años aparecen claras señales de enfermedad vascular (vasculopatía)
y neurológica (neuropatía) asociadas a la diabetes.
Es esencial
la educación de los pacientes en el control de su diabetes, ya que
las complicaciones que se presentan afectan negativamente a la calidad de
vida del enfermo.
4. Tratamiento
El tratamiento
de la diabetes mellitus se basa en cuatro pilares: dieta, ejercicio físico,
medicamentos y regularidad o disciplina. Tiene como objetivo mantener los
niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad para reducir el riesgo
de complicaciones asociadas a la enfermedad.
La práctica de ejercicio físico de forma regular ayuda a lograr
un mejor control de la glucosa a largo plazo. En muchos pacientes con diabetes
tipo 2 no sería necesaria la medicación si se controlase el
exceso de peso y se llevase a cabo un programa de ejercicio físico
regularmente.
En cuanto a la dieta, es importante llevar una alimentación equilibrada
en hidratos de carbono, proteínas y grasas y que facilite un aporte
adecuado de vitaminas y minerales, todo ello repartido en 5 ó 6 comidas
diarias. Para ello el médico prescribirá un plan de comidas
individualizado en función de las necesidades de cada persona, debiendo
cumplir el paciente con regularidad los horarios de comidas.
Respecto a los medicamentos que se usan para tratar la diabetes, se emplean
insulina y antidiabéticos orales. La elección de uno u otro
corresponde al médico y dependerá del tipo de diabetes, así
como del grado de evolución de la enfermedad.
